El cine francés como parte del aprendizaje
El arte de aprender los idiomas consiste en destinar mucha dedicación y responsabilidad al aprendizaje. Si se ha tomado la decisión de aprender un nuevo idioma, esta decisión debe ser tomada con mucha responsabilidad y muchas ganas, ya sea la razón que nos impulsó a decidirnos por aprender, de estudios o laboral, lo que importa es que de verdad queramos aprender, más aún si el nuevo idioma al que le damos al bienvenida a nuestra lengua es el francés.
El francés es un idioma relativamente mucho más sencillo que aprender que muchos otros idiomas, ya que su gramática es muy similar a la del idioma castellano, quizás eso sea un punto a favor para ablandar la dificultad del aprendizaje. Respecto a la fonética si se hace un poco complicado debido al tono curioso y a la vez simpático que se les da a las palabras.
Entonces si se tiene decidido a aprender francés y la decisión incluye muchas ganas y el tiempo necesario para practicar y de dedicarse correctamente, el proceso de aprendizaje seguramente será muy agradable. El problema que para muchos surge es que durante el proceso de aprendizaje, durante la temporada de clases, muchas veces se presenta inconvenientes que terminan por poner en riesgo la asistencia y la permanencia en el estudio del francés, esto por razones de cruce de horarios con los estudios o porque se presenta la oportunidad de un nuevo trabajo, entonces tambalean las clases de francés porque se nos hace difícil asistir o porque se nos hace difícil dedicarle el tiempo necesario para su aprendizaje.
Entonces surgen las opciones para hacer el aprendizaje más efectivo como una opción muy interesante. Una de ellas es para los que les gusta el cine. Entretenerse viendo películas francesas es una buena modalidad de práctica del idioma, ver las películas pertenecientes a la Nouvelle Vague resulta una interesante manera de disfrutar nuestro aprendizaje, quizás en un primer momento con las traducciones en palabras pequeñas del televisor y luego, según vaya avanzando nuestro aprendizaje, podemos quitarle las palabritas con la opción del control remoto, y entenderlas en el idioma original. Para los amantes del buen cine, no será para nada cansado ni mucho menos una obligación, poder disfrutar del cine de Godard, Chabrol y Truffaut y ala vez poder repasar las lecciones de francés puede resultar una experiencia mucho más que agradable, quizás porque de alguna manera aprovechamos también en conocer algo de la cultura francesa, inclusive de su historia y las concepciones sociales del país.
Inclusive podemos disfrutar de lo más comercial del estilo francés, tal es el caso del cineasta Luc Besson en la película El Quinto elemento, que aunque esta en otro idioma, si nos tomamos algo de esfuerzo la podemos encontrar en francés. Otra película muy entretenida puede ser la de Amelia del director Jeunet, esta sí en idioma francés. el cine de un país nos habla mucho de las concepciones de su gente respecto a diferentes temas, nos ayuda a ingresar un poco más en la cultura francés y por tanto nos hace más accesibles a comprender también su idioma. Por eso el cine puede convertirse en una interesante manera de reforzar el aprendizaje, solo es cuestión de gustar del cine y de tener un lugar cerca para rentar las películas. El cine francés tiene mucho por ofrecer, incluso acostumbrarse al idioma.
