El aprendizaje del francés en los ancianos
Cuando hablamos de idiomas, uno de los más bellos y sensuales que puede haber es el idioma francés. Sin embargo, no lo estudian demasiadas personas porque creen que su aprendizaje es algo complejo. En sÃ, no saben lo que se pierden. Es más, al recordar eso, se me viene a la mente, como mis abuelos aprendieron a manejar el francés. Uno puede suponer que lo hicieron cuando eran jóvenes, sin embargo, no fue asÃ. Recién lo hicieron hace algunos años atrás. El tenÃa ochenta y ella setenta y cinco. Los dos se matricularon en un centro de idiomas de la ciudad y de la nada sorprendieron a toda mi familia con la decisión. Siempre habÃa sido su deseo aprender a manejarlo de manera fluida. Es más, ellos dominaban algo de esta lengua, no obstante, no en su totalidad. Cuando viajaron a Francia, hace ya muchos años atrás, aprendieron algo de la lengua francesa, aunque siempre se quedaron con la espina de no poder dominarla a cabalidad. Por este motivo, decidieron cumplir su sueño y estudiar el francés. En una de sus tantas salidas clásicas, averiguaron las posibilidades que los diversos institutos les brindaban y al final escogieron uno que satisfacÃa todas sus necesidades. Los primeros dÃas fueron muy sencillos para los dos. Se habÃan matriculado en el nivel básico porque querÃan conocer esta lengua desde un inicio. Es decir, con todos sus pormenores. Los primeros temas a tratar ya los conocÃan porque además de haber estado en Francia durante algunos meses, ya dominaban algunas nociones debido a que las habÃan estudiado en algunos libros de francés. Con este panorama, el tiempo transcurrió, y los temas se fueron sucediendo uno tras otro y las complicaciones no aparecÃan. Sin embargo, de pronto, empezaron a aparecer de manera sistemática ya que sus capacidades de entendimiento no eran las mismas que las de una persona joven o adulta. Sus edades les empezaban a pasar factura. HabÃan algunas nociones que no comprendÃan y que fueron los principales factores para que aprendizaje se viera estancado por algún tiempo. Felizmente para ambos, su profesor pudo resolver el problema que ambos tenÃan. Se reforzó el trabajo escrito y oral, teniendo como soporte el material audiovisual y la Internet. Además, el aspecto de Ãndole intercultural también se trato de gran forma por su profesor. Esto motivó que los dos conocieran nuevos aspectos de Francia que nunca antes habÃan escuchado. Tras estos problemas, su aprendizaje se dio de manera tranquila por los siguientes meses. Superaron el nivel básico y el nivel intermedio sin problemas. En sÃ, el proceso de enseñanza fue mucho más sencillo debido a que el salón de clases en su conjunto respondió muy bien a las expectativas trazadas. Cabe señalar, que el trabajo persona y en grupo se combinó a la perfección y dio como resultado un aprendizaje eficaz por parte de todos los alumnos. Un aspecto que es importante de mencionar para comprender esta vivencia que tuvieron mis abuelos es la edad de los estudiantes de la clase y el número de alumnos por salón. En el caso de ellos, las edades oscilaban entre los cincuenta y setenta años, y el número de alumnos no sobrepasaba los diez.
En resumen, se puede llegar a decir que mis abuelos cumplieron su sueño. Poco tiempo después, concluyeron su aprendizaje al terminar con el nivel avanzado. En sÃ, dominaban todos los aspectos del francés. Es decir, su escritura, su pronunciación y su vocabulario. Además, podÃan entablar cualquier tipo de conversación con alguna persona que dominara de manera fluida la lengua francesa. Prácticamente tenÃan el mismo nivel que un francoparlante. Por este motivo, como dije al comienzo, me sorprende como hay personas que no estudian el francés. Al ver la experiencia de mis abuelos, me reafirmo en mi idea. No hay excusas para no aprender un idioma.

