Renzo, la música y el francés
La música siempre jugó un papel fundamental en la vida de Marcelo. Desde pequeño siempre mostró interés por los instrumentos que tocaba su papá y se ponÃa a jugar con ellos a pesar que no sabÃa para que funcionaban. Con el correr de los años, ya no jugaba con ellos sino que los aprendió a tocar. La baterÃa, el bajo y la guitarra fueron solamente tres de los instrumentos que aprendió a tocar gracias a su padre. En su juventud formó su banda y ahora ya con treinta años a cuestas sabe que la música cumplirá, en su pequeño hijo, el mismo papel que ejerció en él. Por eso, es que desde pequeño siempre le inculcó todo lo que conocÃa sobre la música. Desde los instrumentos pasando por las canciones, todo servÃa como ayuda para el pequeño Renzo. Sin embargo, hubo algo que siempre le interesó a Marcelo además de su amor por la música. Un tema que desde pequeño le llamó la atención por los comentarios y las palabras que oÃa de su abuelo. Este tema era el de los idiomas. Su abuelo era francés pero sabÃa hablar también español e italiano. Durante el poco tiempo que lo conoció, aprendió algunas palabras del italiano y del francés, aunque su deseo siempre fue estudiar los dos idiomas. Sin embargo, no lo pudo lograr por falta de tiempo. Ahora, este sueño que siempre tuvo desde niño lo iba a cumplir Renzo. En un principio Marcelo trató de enseñarle a su hijo los dos idiomas de forma autodidacta. No fue una buena idea. El niño aprendió muy poco y no hubo mejoras en la pronunciación de las palabras. Tan solo sabÃa alguna que otra palabra por el sonido de las canciones que escuchaba o por los instrumentos que veÃa. HacÃa falta algo de experiencia en ese aprendizaje. Alguien que tuviera manejo de lo que enseñara. Marcelo comprendió eso y no quiso perder más tiempo. Busco una serie de opciones y encontró una que se adecuaba a los requerimientos que este buscaba. Halló un instituto que brindaba clases para niños pequeños y cuyo método estaba centrado en el uso de material musical y visual. Sobretodo del primero. Este centro de enseñanza usaba de manera intensiva una serie de canciones en diversos idiomas que permitÃan que los niños aprendan muchas cosas sobre estos. La técnica era simple. La música se dejaba escuchar y los niños repetÃan o mejor dicho trataban de repetir lo que escuchaban. Lo tomaban como un juego ya que los sonidos que escuchaban les parecÃan llamativos. Bajo este sistema, Renzo en poco tiempo conoció una gran cantidad de palabras en francés. Finalmente, fue ese el curso que escogió Marcelo al momento de matricularlo. El italiano lo estudiarÃa más adelante, cuando ya estuviera en la escuela. Por el momento, querÃa que su hijo estudiara la lengua que manejaba su abuelo. Los meses pasaron y Marcelo estaba contento del progreso que su hijo habÃa alcanzado desde que lo matriculó en el instituto. Ahora, ya sabÃa estructurar algunas pequeñas oraciones en francés y podÃa pronunciar de una manera fluida y correcta todas las palabras que aprendÃa. La fusión entre lo musical y lo audiovisual ha jugado un rol determinante en el aprendizaje de Renzo. Ambos aspectos han sido los que han permitido que el progreso de este progreso sea visible. No obstante, el progreso no solo se circunscribe a él. El resto de sus compañeros también han alcanzado un gran nivel. Esto debido a que la repetición continua de las canciones ha hecho que los niños aprendan y se relajen mientras lo hagan. Marcelo sabe que su hijo tal vez siga los pasos de él. Ahora, ya no solo juega con los instrumentos sino que los toca. Sabe como se llama cada uno de ellos y trata de imitar las palabras y las melodÃas que escucha a diario en su clase de francés. Por todo esto y por lo que aún falta por venir es que Marcelo sabe que sueño está comenzado a hacerse realidad. Renzo seguirá sus pasos y manejará las lenguas que él no pudo aprender.

